miércoles, 10 de octubre de 2012

Algunas personas no ven a la tecnología de reconocimiento biométrico de la mejor forma, ya que piensa
que ésta atenta contra su privacidad. Lo cierto es que no hay razones para desconfiar de los sistemas de
control de accesos biométricos por varios motivos. El primero de éstos es que los sistemas comerciales, los cuales son los más usados, funcionan en modo de validación y no de identificación. Lo que esto quiere decir es que los mecanismos de control de accesos biométricos, disponibles en el mercado, no pueden establecer la identidad de una persona que va por la calle, por ejemplo:   Para algo así se requiere de varias cosas y lo primero es un banco de muestras biométricas bastante grande, como el que solo manejan instituciones del estado. Aparte de una gran base de datos de huellas digitales, muestras del iris u otras marcas biométricas, un sistema de identificación requiere dispositivos que se conecten con dichas bases en cuestión de segundos. Además, dichos dispositivos SÍ toman, en su totalidad, una huella digital -así como otras muestras biométricas- con el fin de establecer la identidad de una persona sospechosa, de un indocumentado, etc. Por su parte, los sistemas comerciales de biometría también cuentan con una base de datos mucho más pequeña que la de los mecanismos de investigación. En dicha base no se archivan imágenes completas, de una cualidad biométrica, sino plantillas que se conectan con la cualidad. Para ello, el sistema identifica los puntos más destacados de un rasgo biométrico y con ello crea una plantilla. Estas plantillas son únicas en cada dispositivo y por ello solo las personas matriculadas, en un dispositivo de este tipo, podrán ser validadas. El propósito de los sistemas de control de accesos biométricos de validación es comprobar si a una persona se le ha dado permiso para realizar determinada acción, la cual en muchas ocasiones es acceder a determinado lugar. En todo caso, las plantillas que se almacenan en estos dispositivos por sí mismas no dicen mucho de la identidad de una persona. En algunas versiones, los mecanismos de validación crean secuencias numéricas que, de llegar a manos de otra persona, no sirven como parámetro de identificación. Dado que los sistemas comerciales de biometría
validan y no identifican a las personas, sus usuarios no tienen razón para creer que su privacidad está en riesgo, porque son mecanismos que solo funcionan en casos particulares. Además, la validación de personas permite acelerar y optimizar varios procesos que, con mecanismos convencionales, tomaban mucho tiempo y eran poco precisos y no muy confiables. Los sistemas biométricos, y sus capacidades de validación de identidades, son una de las mejores alternativas para el control de acceso.











sábado, 15 de septiembre de 2012

Control de Accesos

Con el rápido avanzar de la tecnología, los sistemas control de accesos biométricos se hacen cada vez más impresionantes, a la vez
que comienzan a ser usados en muchos lugares y en aplicaciones que antes eran impensadas. De hecho, en un principio, la biometría de control de accesos era usada con fines investigativos, especialmente en lo relacionado con crímenes y ese tipo de cosas.
También vale la pena mencionar, que muchas de las tecnologías que hoy usamos como la informática, la televisión por satélite y muchas otras más, eran usadas, en sus comienzos, con fines militares. Aunque suene algo dramático, es gracias a la inteligencia militar que se ha podido contar con una gran gama de adelantos tecnológicos, que han hecho nuestras vidas más fáciles.
Poco después de los atentados terroristas en Nueva York, muchas Naciones del mundo y en especial los Estados Unidos, han comenzado ha invertir en sistemas avanzados de seguridad de control de accesos. Estos sistemas son capaces de validar la identidad de un individuo mediante un escaneo de huellas dactilares, lo que es llamativo; pero no del todo sorprendente. Después de todo, las huellas digitales han sido usadas como método de identificación desde hace muchos años. Lo que es impresionante es que los aparatos para el escaneo de huellas, cada vez son más rápidos, más pequeños y mucho más económicos.
Todo lo anteriormente mencionado, hace que sea posible usar este tipo de adelantos, en muchas aplicaciones y una de ellas es el control  laboral. En estos días, es posible adquirir relojes biométricos, que pueden ser usados por los empleados de cualquier empresa. Cuando se usan estos dispositivos se puede llevar un control de los horarios de ingreso y salida de los empleados, a la vez que se puede establecer la presencia de cada empleado, dentro de las instalaciones de una empresa.
Los relojes biométricos pueden ser sistemas de control de acceso, en los que los empleados registran su entrada o también pueden ser dispositivos portátiles, que los empleados pueden llevar en sus muñecas. En el primero de los casos, se trata de sistemas que sustituyen a los relojes checadores tradicionales. En el caso de los sistemas portátiles, éstos están conectados a centrales de cómputo, que permiten ver que cada empleado esté en su respectiva área de trabajo.
Los  sistemas biometricos ya no sólo son cuestión de entidades del gobierno. En la actualidad es posible encontrar estos en muchos sistemas y  lugares. Ejemplo de ello son las empresas que usan relojes biometricos.